Desde mediados de octubre pasado miles de migrantes -en su mayoría centroamericanos- cruzan México en caravanas con el objetivo llegar a Estados Unidos.

Los que logran ingresar a suelo estadounidense comienzan su búsqueda por obtener autorización de vivir en dicho país y optan por solicitar asilo. Generalmente las personas que piden este tipo de estatus proceden de un país en el que han sufrido o temen sufrir algún tipo de persecución por la situación de violencia e inseguridad.

“Si usted es elegible para asilo se le podría permitir permanecer en Estados Unidos. Para solicitar asilo, presente el Formulario I-589, Solicitud de Asilo y de Suspensión de Remoción, dentro del plazo de un año a partir de la fecha de su llegada a Estados Unidos. No tiene que pagar una tarifa para solicitar asilo”, se explica en el sitio web de USCIS.

¿Cómo hacerlo? Estás son las dos formas que según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, siglas en inglés) con las que se puede aplicar.

El proceso afirmativo

Para realizarlo es necesario que el interesado esté dentro de Estados Unidos y solicite su estatus sin importar la forma en cómo llegó a dicho país y su condición migratoria actual. La USCIS aclara que la mayoría de solicitantes de asilo no tienen autorización para trabajar en EE.UU.

Sin embargo, ¿qué pasa si no aprueban su solicitud?

– Su estatus no es legal en EE.UU.

– El caso es referido a un juez de inmigración para una revisión.